ANSES confirma pensión mínima de $85,000: La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) ha confirmado que la pensión mínima en Argentina para febrero de 2026 será de 85.000 pesos. Esta medida busca garantizar un ingreso básico a los jubilados y pensionados que dependen de este beneficio para cubrir sus necesidades esenciales. El anuncio representa un paso importante en la política social del país, ya que impacta directamente en la calidad de vida de millones de personas mayores. En este artículo se detallan quiénes reciben la pensión mínima, cómo solicitarla y cuál es su importancia en el contexto actual.
Qué significa la pensión mínima
La pensión mínima es el monto más bajo que un jubilado o pensionado puede recibir mensualmente en Argentina. Se trata de un ingreso garantizado por el Estado que busca proteger a quienes han trabajado durante años y ahora dependen de la seguridad social. El valor de 85.000 pesos para febrero de 2026 refleja un ajuste frente a la inflación y al costo de vida, con el objetivo de que los beneficiarios puedan afrontar gastos básicos como alimentación, vivienda, medicamentos y servicios.
Este monto no pretende cubrir todas las necesidades de manera plena, pero sí constituye un piso de protección que asegura dignidad y estabilidad económica en la etapa de retiro.
Quiénes reciben la pensión mínima
La pensión mínima está destinada a jubilados y pensionados que cumplen con los requisitos establecidos por ANSES. Entre los principales grupos beneficiados se encuentran:
- Personas que han alcanzado la edad jubilatoria y cuentan con los aportes mínimos requeridos.
- Pensionados por fallecimiento, es decir, familiares directos que reciben el beneficio tras la muerte del titular.
- Beneficiarios de pensiones no contributivas, otorgadas a quienes no pudieron realizar aportes suficientes durante su vida laboral.
- Adultos mayores en situación de vulnerabilidad que acceden a programas especiales de asistencia.
En todos los casos, el monto de 85.000 pesos se aplica como ingreso mínimo garantizado, aunque algunos jubilados pueden recibir más si sus aportes y años de trabajo lo permiten.
Cómo solicitar la pensión mínima
El proceso para solicitar la pensión mínima se realiza directamente ante ANSES y requiere cumplir con ciertos pasos administrativos. Los principales son:
- Reunir la documentación personal, como DNI y constancia de aportes laborales.
- Solicitar un turno en la página oficial de ANSES o en sus oficinas.
- Presentar la solicitud de jubilación o pensión, según corresponda.
- Esperar la evaluación de los requisitos por parte de la entidad.
- Una vez aprobada, comenzar a recibir el beneficio en la cuenta bancaria registrada.
El trámite es gratuito y no necesita intermediarios. ANSES recomienda realizarlo de manera personal para evitar fraudes o inconvenientes. Además, se han habilitado canales digitales que facilitan el proceso y permiten a los solicitantes verificar el estado de su trámite en línea.
Día de pago oficial en febrero
El calendario de pagos de ANSES para febrero de 2026 establece fechas específicas según el número de documento de cada beneficiario. Los pagos se realizan de manera escalonada para garantizar un proceso ordenado y evitar aglomeraciones en los bancos. Los jubilados y pensionados pueden consultar las fechas exactas en los canales oficiales de ANSES o en las entidades bancarias donde reciben el beneficio.
El pago se efectúa directamente en la cuenta bancaria registrada, lo que asegura mayor seguridad y transparencia. En zonas rurales o con menor acceso a servicios financieros, ANSES coordina mecanismos especiales para garantizar que todos los beneficiarios reciban su pensión sin dificultades.
Impacto social y económico
La confirmación de la pensión mínima de 85.000 pesos tiene un impacto significativo en la sociedad argentina. Por un lado, representa un alivio económico para los jubilados y pensionados que dependen exclusivamente de este ingreso. Por otro, fortalece la política de protección social del Estado, al garantizar un piso de dignidad para quienes han contribuido al desarrollo del país.
El aumento también refleja la necesidad de ajustar los beneficios frente a la inflación y al costo de vida, factores que afectan de manera directa a los adultos mayores. En este sentido, la pensión mínima se convierte en una herramienta clave para reducir la pobreza y la desigualdad en este grupo poblacional.
Retos del sistema previsional
A pesar de los avances, el sistema previsional argentino enfrenta retos importantes. Uno de ellos es la sostenibilidad financiera, ya que mantener y aumentar las pensiones requiere un esfuerzo constante del Estado. Otro desafío es la cobertura, pues aún existen personas que no logran acceder a una jubilación por falta de aportes suficientes.
Además, el monto de la pensión mínima, aunque representa un alivio, sigue siendo insuficiente frente al costo real de vida en muchas regiones del país. Por ello, se plantea la necesidad de complementar el beneficio con programas de asistencia social y de salud que brinden un apoyo integral a los adultos mayores.
Perspectivas a futuro
De cara al futuro, se espera que ANSES continúe ajustando la pensión mínima de acuerdo con la inflación y las condiciones económicas del país. También se proyecta una mayor digitalización de los trámites, lo que permitirá agilizar procesos y garantizar que más personas puedan acceder al beneficio sin complicaciones.
Asimismo, se plantea la posibilidad de ampliar la cobertura de pensiones no contributivas, para incluir a quienes no pudieron realizar aportes durante su vida laboral. Estas medidas buscan fortalecer el sistema previsional y garantizar que ningún adulto mayor quede desprotegido.
Conclusión
La confirmación de la pensión mínima de 85.000 pesos por parte de ANSES para febrero de 2026 reafirma el compromiso del Estado argentino con la protección social de los jubilados y pensionados. Con requisitos claros, un calendario oficial de pagos y un proceso de solicitud accesible, el programa se mantiene como una herramienta fundamental para garantizar dignidad y estabilidad económica en la vejez. Su impacto trasciende lo económico, al reconocer el valor de quienes han contribuido al país y asegurarles un ingreso básico en una etapa de la vida que requiere mayor cuidado y solidaridad.